Fisioterapia en la liberación de las restricciones miofasciales de los miembros superiores

Fisioterapia en la liberación de las restricciones miofasciales de los miembros superiores
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(h2) Fisiobullet
(h3) Punto grueso

Cuando se trata de patologías como el Túnel del carpo, epicondilitis lateral del codo, tendinitis del manguito rotador, enfermedad de De Quervain, entre otros, siempre se debe evaluar la fascia de todo el miembro superior, e incluso sus adyacencias, para encontrar su etiología original.

La mayoría de las patologías están relacionadas con traumatismos o uso excesivo en actividades domésticas, deportivas y/o laborales, pero también se pueden originar por una deficiencia mecánica en el sistema miofascial, que con el pasar del tiempo se ha instalado y modificado el equilibrio postural, llegando así, a provocar molestias como el dolor.

Cabe destacar, que los tratamientos para la restricciones miofasciales en la extremidad superior deben estar enfocados en la necesidad de un tratamiento global dirigido a restablecer el equilibrio funcional de toda la extremidad y no sólo en el tratamiento local realizado con el objetivo de eliminar un problema en concreto.

Liberación miofascial en mano y antebrazo

La mano es una estructura que posee una habilidad extraordinaria para manipular objetos, sujetarse a muchas cosas y realizar obras de toda índole, esto es gracias a la presencia en gran parte de un pulgar.  Además, está formada por cuatro láminas fasciales, dos en la cara palmar: una es la fascia es profunda (fascia palmar interósea), y la otra es la fascia palmar superficial donde se encuentra la aponeurosis palmar; y dos en la cara dorsal con una fascia dorsal profunda (fascia dorsal interósea) y la otra es la fascia superficial que recubre los tendones de los músculos extensores y la fascia profunda, de una forma muy parecida a la fascia palmar. (1)

Los músculos del antebrazo  se encuentran bajo el control de la fascia del antebrazo, el cual se extiende como continuación de la aponeurosis braquial. Esta lámina es delgada lámina y se va engrosando al pasar por el codo para servir de reforzamiento en las inserciones de los músculos epicondíleos y epitrocleares.  (1)

Técnica telescópica para los dedos de las manos

La liberación de las restricciones miofasciales en las articulaciones interfalángicas y metacarpofalángicas se llevan a cabo con el paciente en sedente o en decúbito supino, el fisioterapeuta estabilizará con su mano no dominante el hueso metacarpiano o la falange del dedo a tratar como se muestra en la  figura 1. Luego, con la otra mano, sujetará la falange distal del dedo del paciente entre su pulgar y su índice para luego realizar el tratamiento global (todo el dedo, en todos los niveles articulares al mismo tiempo) o también se podrá realizar solamente en un nivel determinado. Es recomendable la aplicación de esta técnica en las patologías como artrítis o patologías relacionadas con el uso excesivo de la articulación. (2)

Figura 1. Inducción telescópica para el dedo. (Imagen sacada de Pilat, 2003)

Inducción miofascial relacionada con las limitaciones funcionales del pulgar

Se trata de una técnica que consiste en liberar las restricciones de la fascia a nivel de la capa  sinovial de los tendones del abductor largo del pulgar y del extensor corto del pulgar. Se realiza con el paciente en sedente o en bipedestación, el fisioterapeuta busca la estabilización de los tendones mencionados con una de sus manos entre los dedos índice y el pulgar. Simultáneamente, con la otra mano, estabilizará los tendones entre su pulgar y el dedo medio como se observa en la figura 2.

De esta forma, el dedo índice podrá estar disponible para realizar la técnica. La técnica en sí, se lleva a cabo por medio de deslizamientos suaves longitudinales sobre los tendones, y se repete siete veces hasta lograr la liberación miofascial.  Cuando la patología está muy avanzada, ésta sería la única forma de disminuir la inflamación. En cambio, si ha mejorado, la técnica se podrá realizar de forma trasversa y repetir hasta 15 veces en una sesión. (1)

Figura 2. Inducción miofascial en patologías tendinosas del pulgar. (Imagen sacada de Pilat, 2003)

Inducción miofascial de las restricciones de los músculos interóseos

La presente técnica se realiza con el paciente en sedente o en decúbito supino, seguidamente el fisioterapeuta dispondrá de ambos pulgares para ejercer una leve presión sobre la cara palmar de las articulaciones metacarpofalángicas del paciente, de modo que pueda lograr separar entre sí las falanges proximales de los dedos. Los demás dedos de ambas manos estabilizarán la mano del paciente como se observará en la figura 3,  y tras la liberación de tres barreras de restricción, esta técnica que puede durar entre 3-5 minutos. También se puede realizar el mismo procedimiento sobre la cara dorsal de la mano. (2)

Figura 3. Inducción miofascial de los músculos interóseos palmares. (Imagen sacada de Pilat, 2003)

Inducción miofascial en las patologías relacionadas con el túnel carpiano

Para liberar la fascia en la región palmar de la muñeca se posiciona al paciente en decúbito supino con la extremidad superior en ligera abducción, el codo extendido y el antebrazo en posición supina. Luego, el fisioterapeuta coloca sus pulgares sobre la zona del túnel del carpo y los índices estarán previamente flexionados sobre el dorso de la muñeca en forma de pinza (figura 4). En seguida, se realiza una leve a moderada tracción con una leve extensión en la muñeca.

Se deberá tener cuidado de no deslizar los dedos sobre la piel del paciente. En dicha aplicación deberá tener una duración entre 5 a 10 minutos. Cabe mencionar que, si los dedos se resbalan, hay que interrumpir la técnica, secar las manos y comenzar de nuevo. En algunas ocasiones la restricción se presenta directamente sobre el ligamento transverso del carpo, y es en este caso, se presiona directamente el ligamento (figura 5) (2)

Figura 4. Inducción miofascial del túnel del carpo. (Imagen sacada de Pilat, 2003)

Figura 5. Inducción en las restricciones del ligamento transverso del carpo. (Imagen sacada de Pilat, 2003)

Deslizamiento transverso de los flexores de la muñeca y de los dedos

La liberación de las restricciones del compartimiento ventral del antebrazo se realiza con el paciente en decúbito supino, con el codo extendido y el antebrazo en supinación, como se observa en la figura 6. El fisioterapeuta, realiza la técnica de deslizamiento transverso liberando los músculos flexores, el recorrido del movimiento dependerá del lugar de la restricción. Tomar en cuenta que, antes de realizar el deslizamiento se deberá aplicar una presión profunda. (2)

Figura 6. Deslizamiento transverso de los flexores largos de la muñeca y los dedos.  (Imagen sacada de Pilat, 2003

Inducción de la fascia palma

Esta técnica permitirá la liberación de restricciones de la fascia palmar en las patologías relacionadas con la contractura de Dupuytren. Aquí, el fisioterapeuta comienza la técnica colocando sus pulgares sobre la parte dorsal de la mano, los índices, previamente flexionados, los colocará sobre la palma de la mano, en forma de pinza (figura 7). Posteriormente, se realizará un estiramiento lateral suave pero firme hasta llegar a la barrera de restricción. La muñeca del paciente deberá estar en posición neutra, ajustándose según el dolor que manifieste el paciente. La presión transversal ejercida debe mantenerse durante 5-10 minutos sin deslizar los dedos sobre la piel del paciente. Si los dedos se resbalan, se debe interrumpir la técnica, secar las manos y volver al punto de partida.(2)

Figura 7. Inducción transversa de la fascia palmar. (Imagen sacada de Pilat, 2003)

Deslizamiento longitudinal de los flexores de la muñeca y de los dedos

Se comienza la técnica con el paciente en decúbito supino, su antebrazo se coloca forma  supina, luego el fisioterapeuta posa sus manos sobre la cara ventral en el tercio distal del antebrazo del paciente (figura 8), de tal forma que los pulgares se unan a la mitad del antebrazo, y los restantes dedos se entrelacen rodeando el resto del antebrazo. A continuación, con ambos  pulgares, el fisioterapeuta lleva a cabo un deslizamiento longitudinal, justo donde se encuentra la restricción según lo que arrojó la evaluación, este movimiento deberá ser lento, según del grado de dolor presente. La técnica se deberá detener al encontrarse los nódulos de la restricción, y esperar el tiempo apropiado para la liberación. Además, se deberá aplicar cuando hay un dolor intenso postraumático, quirúrgico o tras largas inmovilizaciones. (2)